El Benidorm Fest ha alcanzado su primer lustro de vida con un gesto que marca un antes y un después en su identidad visual y emocional. Con motivo de su quinto aniversario, el certamen no solo ha estrenado un nuevo galardón oficial, sino que ha decidido honrar su pasado otorgando este símbolo a quienes hicieron grande el escenario en años anteriores.
La Sirenita de Oro: El nuevo estándar del éxito
Hasta ahora, los ganadores del festival recibían un trofeo que ha ido evolucionando con el tiempo. Sin embargo, a partir de este 2026, la Sirenita de Oro se establece como el icono definitivo del triunfo en Benidorm.
Este diseño no es solo una pieza de arte, sino un vínculo directo con la tradición musical de la ciudad, recuperando la esencia del histórico festival que puso a Benidorm en el mapa musical internacional hace décadas.
Un reconocimiento retroactivo para las leyendas
En una evento cargado de simbolismo, la organización del Benidorm Fest decidió que el nuevo trofeo no debía pertenecer únicamente al futuro. Por ello, las ganadoras de las cuatro ediciones previas regresaron al escenario para recibir la estatuilla que no existía en su momento.

Con la entrega de estas Sirenitas de Oro de forma retroactiva, el festival cierra un ciclo y asegura que todas las figuras que han marcado esta “época dorada” compartan el mismo reconocimiento físico y simbólico.
El inicio de una nueva era musical
El estreno del trofeo coincidió con la victoria de Tony Grox & LUCYCALYS, quienes anoche alzaron la Sirenita por su interpretación de ‘T AMARÉ’. De esta manera, el palmarés del festival queda finalmente unificado, celebrando la música local bajo una misma insignia que promete perdurar por muchas décadas más.

Este aniversario refuerza al Benidorm Fest no solo como un concurso, sino como una institución que respeta su legado mientras sigue impulsando el talento nacional hacia nuevos horizontes.