Diez años después de haber cambiado el rumbo del festival con su histórica victoria en Copenhague, Conchita Wurst ha anunciado una decisión que marca un antes y un después en su carrera: se retira oficialmente de cualquier actividad relacionada con Eurovisión.
La artista austriaca, que se convirtió en un icono global de libertad y diversidad tras ganar con “Rise Like a Phoenix”, ha confirmado que no participará más en eventos, galas ni programas vinculados al certamen que la lanzó a la fama mundial.
Una despedida con gratitud, pero necesaria
En declaraciones recientes, la artista explicó que siente que su ciclo dentro de la “burbuja” eurovisiva ha llegado a su fin. Conchita ha expresado su inmenso agradecimiento al festival y a los fans, pero recalca la necesidad de enfocarse por completo en su carrera musical bajo su nombre real, Tom Neuwirth, y en nuevos proyectos artísticos que se alejan del formato del concurso.
“Eurovisión siempre será parte de mi ADN, pero ahora es el momento de volar hacia nuevos horizontes sin las plumas de fénix”, comentó la artista, dejando claro que su prioridad ahora es la evolución creativa.
Un legado imborrable
El impacto de Conchita Wurst en Eurovisión no fue solo musical. Su victoria en 2014 fue un mensaje político y social que resonó en todo el planeta. Desde entonces, ha sido una presencia constante en las galas de aniversario, ejerciendo como presentadora en Viena 2015 y participando en numerosos interval acts a lo largo de la última década.
El futuro de Tom Neuwirth
Aunque ya no la veremos en las preselecciones ni en las fiestas de Eurovisión, Conchita seguirá haciendo música. Su retiro es exclusivamente del “mundo del festival”, buscando que su arte sea valorado fuera del contexto de la competición. Para los fans, esta noticia llega con nostalgia, pero también con respeto hacia una artista que ya lo dio todo por el certamen.
¡Gracias por tanto, Conchita! Tu zarpazo a la intolerancia vivirá por siempre en la historia de la música.
Fuente: Conchita Wurst / Eurovoix.