Los ocho artistas que se presentarán el próximo 31 de enero en las pantallas de la LRT no solo traen música, sino conceptos visuales y personales que prometen cautivar al público y al jurado.
Historias detrás de las canciones
Entre los protagonistas destaca la debutante Theya LeRoy, quien con su tema “Oblivion” rinde un emotivo tributo a su abuela fallecida, buscando transformar el dolor en una experiencia musical sanadora. Por otro lado, el grupo Vilnius Voices cuenta entre sus filas con Monika Švilpaitė-Rogoža, conocida por haber sido corista de Silvester Belt en 2024; su propuesta “Grįšim” es un canto a la esperanza en tiempos oscuros.
La propuesta visual más llamativa de la noche corre a cargo de Melanija, quien lucirá un vestido inspirado en la pintura “Auka” (El Sacrificio) del célebre artista lituano M. K. Čiurlionis, encarnando a un ángel en el escenario. Mientras tanto, el rapero Atikin debutará con “Deganti žemelė”, una pieza que fusiona temas sociales sensibles con sonidos tradicionales del instrumento de cuerdas kanklės.
Veteranos y nuevos sonidos
El toque de rock alternativo llegará de la mano de Grete, quien reside en el Reino Unido y describe su canción “Parade” como su trabajo más potente hasta la fecha. Veteranas de la preselección como Dagna y Agnė Buškevičiūtė regresan por tercera vez con la esperanza de representar finalmente a su país, ambas apostando por mensajes de empoderamiento y libertad.
Participantes de la Gala 2:
Theya LeRoy (“Oblivion”): Residente en Inglaterra, Tėja Peleckaitė debuta en la preselección con un tema profundamente personal. La canción nació tras el fallecimiento de su abuela, como una forma de canalizar sus sentimientos en papel y música, invitando al oyente a sentir incluso cuando duele.

Vilnius Voices (“Grįšim”): Este sexteto trae un mensaje de esperanza. Un dato clave para los fans: la autora del tema y miembro del coro, Monika Švilpaitė-Rogoža, fue corista de Silvester Belt (Lituania 2024).

Mėnulio fazė (“Dabar ir čia”): Liderados por Vladas Chockevičius, el grupo regresa a la competencia con una pieza de autoría propia que apuesta por la honestidad emocional.

Grete (“Parade”): Grėtė Eitmantytė, también residente en el Reino Unido, trae una de las apuestas más arriesgadas de la noche. Su tema se mueve en el terreno del rock alternativo, destacando por una fuerte presencia de guitarras y una atmósfera oscura pero adictiva.

Atikin (“Deganti žemelė”): Un debutante que busca impactar con un mensaje social. El rapero incluyó en su puesta en escena motivos folclóricos y el sonido del kanklės electrónico (instrumento tradicional lituano) para hablar sobre temas sensibles y resiliencia.

Melanija (“The Offering”): Su propuesta es puro arte visual. Lució un vestido inspirado en el cuadro “Auka” del famoso pintor lituano M. K. Čiurlionis, personificando al ángel que aparece en la obra.

Dagna (“Sau meluojam”): En su tercer intento por representar a Lituania, Dagna presenta una canción sobre la pasión y el amor prohibido. Es una firme defensora de llevar el idioma lituano al escenario internacional de Eurovisión.

Agnė Buškevičiūtė (“Unbound”): Con dos álbumes en su haber y tres participaciones en la preselección, Agnė presenta un tema sobre el “punto de quiebre”: ese momento en que la decisión interna de cambiar es más fuerte que los miedos o los traumas del pasado.

Novedades en el formato
Esta gala, que se transmitirá el 31 de enero, contará con el nuevo sistema de votación donde se elimina el voto telefónico a favor del voto online. Además, quienes queden en tercer lugar aún tendrán una última oportunidad gracias a la nueva ronda de comodín (wildcard) impulsada por el público.
Fuente: LRT (Lithuanian National Radio and Television)